viernes, 6 de febrero de 2009

SI MIS MANOS PUDIERAN DESHOJAR, FEDERICO GARCIA LORCA

Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.
Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia
¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma
¿qué otra pasión me espera?
¿será tranquila y pura?
¡¡si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!!

La uva y el vino, Eduardo Galeano

Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de
Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:
- La uva . le susurró . está hecha de vino.
Marcela Pérez-Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva
está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras
que cuentan lo que somos.

martes, 3 de febrero de 2009

FUNCIÓN DEL ARTE 1

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedo mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
- ¡Ayúdame a mirar!
Autor: Eduardo Galeano. El libro de los abrazos
En algunas ocasiones, cuando leemos algo, a menos que tengamos un análisis profundo o una explicación del autor, las interpretaciones que podemos darle son muchísimas.
Cuando leí La Función del Arte el primer impacto fue de desesperación y me recordó la Alegoría de la Caverna. Los humanos vivimos en la ignorancia, engañados por nuestras percepciones, por los sentidos, y muchas veces somos incapaces de contemplar, cerramos los ojos al mundo de las ideas, del conocimiento. Solo aquellos capaces de superar el dolor que supondría liberarse de las cadenas podrán contemplar el mundo con sus propios ojos.
Debemos siempre mirar hacia la luz, aunque nos duelan los ojos!
Dejar que ese mar estalle ante nuestra mirada.

jueves, 29 de enero de 2009

RECINTO VIII, TU ERES MAS QUE MIS OJOS PORQUE VES

Tú eres más que mis ojos porque ves
lo que en mis ojos llevo de tu vida.
Y así camino ciego de mí mismo
iluminado por mis ojos que arden
con el fuego de ti.
Tú eres más que mi oído porque escuchas
lo que en mi oído llevo de tu voz.
Y así camino sordo de mí mismo
lleno de las ternuras de tu acento.
¡La sola voz de ti!
Tú eres más que mi olfato porque hueles
lo que mi olfato lleva de tu olor.
Y así voy ignorando el propio aroma,
emanando tus ámbitos perfumes,
pronto huerto de ti.
Tú eres más que mi lengua porque gustas
lo que en mi lengua llevo de ti sólo,
y así voy insensible a mis sabores
saboreando el deleite de los tuyos,
sólo sabor de ti.
Tú eres más que mi tacto porque en mí
tu caricia acaricias y desbordas.
Y así toco en mi cuerpo la delicia
de tus manos quemadas por las mías.
Yo solamente soy el vivo espejo
de tus sentidos.
La fidelidad
del lago en la garganta del volcán.

Autor: Carlos Pellicer

domingo, 18 de enero de 2009

Fábricas del amor

Alza tus brazos, ellos encierran a la noche, desátala sobre mi sed,

tambor, tambor, mi fuego.
Que la noche nos cubra con una campana

que suene suavemente a cada golpe del amor.
Entiérrame la sombra, lávame con ceniza, cávame del dolor,

límpiame el aire:
yo quiero amarte libre.

Tú destruyes el mundo para que esto suceda
tu comienzas el mundo para que esto suceda.

Autor: Juan Gelman

sábado, 17 de enero de 2009

En horas de insomnio

Me voy de aquí, no quiero más oírme;
de mi voz toda voz suéname a eco,
ya falta así de confesor,
si peco se me escapa el poder arrepentirme.
No hallo fuera de mí en que me afirme
nada de humano y me resulto hueco;
si esta cárcel por otra al fin no trueco
en mi vacío acabaré de hundirme.
Oh triste soledad, la del engaño
de creerse en humana compañía
moviéndose entre espejos, ermitaño.
He ido muriendo hasta llegar al día
en que espejo de espejos, soy
me extraño a mí mismo y descubro no vivía.
Autor: Miguel de Unamuno

jueves, 1 de enero de 2009

El sueño

Apoya en mí la cabeza,
si tienes sueño.
Apoya en mí la cabeza,
aquí, en mi pecho.
Descansa, duérmete, sueña,
no tengas miedo,
no tengas miedo al mundo,
que yo te velo.
Levanta hacia mí los ojos,
tus ojos lentos,
y ciérralos poco a poco
conmigo dentro;
ciérralos, aunque no quieras,
muertos de sueño.
Ya estás dormida. Ya sube,
baja tu pecho,
y el mío al compás del tuyo
mide el silencio,
almohada de tu cabeza,
celeste peso.
Mi pecho de varón duro,
tabla de esfuerzo,
por ti se vuelve de plumas,
cojín de sueños.
Navega en dulce oleaje,
ritmo sereno,
ritmo de olas perezosas
el de tus pechos.
De cuando en cuando una grande,
espuma al viento
suspiro que se te escapa
volando al cielo,
y otra vez navegas lenta
mares de sueño,
y soy yo quien te conduce,
yo que te velo,
que para que te abandones
te abrí mi pecho.
¿Qué sueñas? ¿Sueñas? ¿Qué buscan
-palabras, besos-
tus labios que se te mueven,
dormido rezo?
Si sueñas que estás conmigo,
no es sólo sueño;
lo que te auna y te mece
soy yo, es mi pecho.
Despacio, brisas, despacio,
que tiene sueño.
Mundo sonoro que rondas,
haste silencio,
que está durmiendo mi niña,
que está durmiendo
al compás que de los suyos
copia mi pecho.
Que cuando se me despierte
buscando el cielo
encuentre arriba mis ojos
limpios y abiertos.

Gerardo Diego

viernes, 12 de diciembre de 2008

El gigante de ojos azules

Un gigante de ojos azules
amaba a una mujer pequeña
que su sueño era una casita
pequeña como para ella
que tuviera en su frente un jardín
un jardín con madreselvas.

Un gigante de ojos azules
amaba a una mujer pequeña
que muy pronto ya se ha cansado
de tan desmesurada empresa
que no terminaba en jardines
jardines con madreselvas.

Adios ojos azules, dijo,
Y con gracia muy voltereta
del brazo de un enano rico
entró en la casita pequeña
que en el frente tenía un jardín
un jardín con madreselvas.

El gigante comprende ahora
que amores de tanta grandeza
no caben ni siquiera muertos
en esas casas de muñecas
que en el frente tienen jardines
jardines con madreselvas. 

JUAN CARLOS BAGLIETTO

sábado, 6 de diciembre de 2008

Todavía

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa
sin embargo todavía dudo
de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpa y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía. 

Mario Benedetti

miércoles, 26 de noviembre de 2008

BAJO LOS TECHOS. Hugo Mujica

Bajo los techos se oyen respirar los sueños                en el callar de la noche;  en la calle  un niño, sin sombra ni rumbo,  recorre el vacío de dios, paso a paso                                      desanda su esperanza.

De Casi en silencio


lunes, 3 de noviembre de 2008

PULSIÓN

Labio insistente del mar
que en el talud de la arena
dejas un beso y te vas.
Débil huella que se queda
en su destino a esperar
el labio que la condena. .
Vaivén que viene y se va
y marchándose regresa
para volverse a extrañar.
Y así por la eternidad
tú, ronco son, y en la arena...
en la arena hambre de sal.
Juan José Alcolea Jiménez

UN REGALO

jueves, 30 de octubre de 2008

TACTICA Y ESTRATEGIA

Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es quedarme en tu recuerdo
no sé cómo
ni sé con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos
mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es que un día cualquiera
no sé cómo ni sé con qué pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti

martes, 28 de octubre de 2008

LO QUE PASA, Juan Gelman

Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,
mis manos, mi cabeza,
y lo que es más, mi soledad, la gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún, todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta, en la desgracia,
y más aún, te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte,
sigues creciendo como un fuego,
y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz.
Juan Gelman

sábado, 25 de octubre de 2008

DESPUÉS, Juan José Alcolea Jiménez

Después, cuando los ojos no acaricien
la rosa en su mirar,
cuando el viento no siembre ya el oído
con su rumor de mar,
cuando el cielo en la noche, transgredido
por el silencio astral,
no pueble de murmullo este latido,
mi sueño...¿Dónde irá?
Cuando el miedo no acucie con su ruido
de llanto por llegar
y cese el corazón su ritmo herido
de tiempo y de lugar,
si el hueco de mi ser ya no lo anido,
mi ausencia... ¿Dónde irá?
Si ya con mi canción no soy el río
que llora en el canchal,
si no lleva en su son la voz mi vibro
ni el verso mi anhelar,
si no siento el calor de estar contigo,
si no te puedo amar,
si no eres tú ese dios a que me inclino
Amor... ¿Qué queda ya?
Juan José Alcolea Jiménez

martes, 21 de octubre de 2008

AUSENCIA

Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.
¡Se te va todo, se nos va todo!
Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos, que se devanaban,
en lanzaderas, delante tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.
Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.
Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche,
como demencia de mares solos!
¡Se nos va todo, se nos va todo!
Gabriela Mistral

lunes, 13 de octubre de 2008

LO QUE SIENTO POR TI


Lo que siento por ti es tan difícil.

No es de rosas abriéndose en el aire,

es de rosas abriéndose en el agua.

Lo que siento por ti.

Esto que rueda

o se quiebra con tantos gestos tuyos

o que con tus palabras despedazas

y que luego incorporas en un gesto

y me invade en las horas amarillas

y me deja una dulce sed doblada.

Lo que siento por ti, tan doloroso

como pobre luz de las estrellas

que llega dolorida y fatigada.

Lo que siento por ti, y que sin embargo

anda tanto que a veces no te llega.

Idea Vilariño

lunes, 6 de octubre de 2008

Quiero un Amor de Todos los Instantes

Quiero un amor de todos los instantes,
aunque no sea un amor para la vida;
quiero un amor con la ansiedad del antes
para después del ansia desmedida.
Quiero la fe de todos los amantes
en este solo amor, ver contenida:
tumulto de horizontes trashumantes
y luego, claridad de agua dormida.
Quiero un amor transfigurado en fuente
de todo florecer: fruto y simiente;
a tal único amor, mi amor sentencio:
aquél de la impaciencia y el latido
y la fiebre y el grito y el gemido
y el difícil momento del silencio.
Julia Prilutzky


A esta poesía la tengo en el archivo de mi blog. Es increible como nos cambia la vida.; al volver a leerla cambió su significado, por eso es que decidí recuperarla.

sábado, 4 de octubre de 2008

Poesías de Sonia Tiranti

XV
Siento

alas suaves
rozar mis dedos

cuando me apoyo en tus ojos.
Lejos.


XVIII
En el nido de pétalos
abandoné mi sombra
mordiendo lentamente tu piel.
(con Ausencia
rondando
mis palabras)


XIX
Tibieza acurrucada,
ella,
que sentada me tejía mantas
de margaritas
(sólo eso)
para protegerme.
No se daba cuenta
que en su ausencia
dolería tanto el amor.

XX
Quiebro las sombras.
En tus labios
soy
desnuda.


Sonia Tiranti

http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/autoresactuales/poesiadelParaguay/Tiranti.asp

jueves, 2 de octubre de 2008

Antipoesía 11, de Eduardo Antonio Fracchia


Suele ocurrir
a veces
el mundo se nos cae,
entonces,
desesperados, lo inventamos de
nuevo.

Eduardo Antonio Fracchia
Escritor, pensador y filósofo chaqueño

miércoles, 1 de octubre de 2008

ALMA DESNUDA, de Alfonsina Storni

Dedicado a alguien que me hizo un regalo muy especial relacionado con mi gran pasión. ESTA ES MI FORMA DE DECIRTE ¡¡GRACIAS!!
Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.